Elección De Reparaciones Temporales En Lugar De Soluciones

¿Alguna vez has tenido una llanta que se le estaba escapando el aire? Le pondrías un parcho y conducirías por un tiempo hasta que comience a fallar nuevamente, lo arreglas nuevamente y conduces por un tiempo, y así sucesivamente. Hasta que un día, ya no queda más espacio para parchos, y es el momento de comprar simplemente un neumático nuevo.

¿Esa solución a corto plazo le ahorró dinero o tiempo? No. De hecho, le costó dinero porque no solo tenía que comprar una llanta nueva al final, lo que tendría que haber hecho de todos modos, sino que pagó por todos esos parches a lo largo del camino, y usted invirtió un tiempo obteniendo cada una de esas soluciones rápidas.

Lo mismo aplica para tus dientes. A veces veo personas que quieren abordar los síntomas (dolor de muelas o algo cosmético) en lugar de solucionar el problema central. No creo en esta filosofía, y te diré por qué.

El mantenimiento es importante

¿Qué pasaría si nunca realizó reparaciones o remodelaciones en su hogar? Después de un tiempo, habrá liqueos en el techo que dejan entrar la lluvia y el moho. La pintura descascarada expondría las superficies debajo a la oxidación, y las casas no tratadas serían refugios para todo tipo de plagas. Usted hace mantenimiento regular en su hogar porque sabe que si no lo hace, los problemas pequeños pueden convertirse en grandes problemas más adelante. ¡Lo mismo aplica para tus dientes! Ignorar pequeños problemas no los hace desaparecer. Solo empeoran con el tiempo.

Cepillarse y usar el hilo dental toma literalmente 5 minutos de su día, y las visitas al dentista ocurren solo dos veces al año. Eso es. Esta pequeña cantidad diaria de prevención puede ayudarlo a evitar intervenciones más serias más adelante.

Aún así, este modesto plan preventivo es demasiado para que uno de cada tres estadounidenses lo siga. Esperan hasta que ven un problema importante o sienten un dolor severo. Para entonces, se ha hecho mucho más daño y la intervención requerida es mayor. Como dicen, “una onza de prevención vale una libra de cura”. En comparación con la prevención, la cura aquí es a menudo más invasiva, más lenta y más costosa.

Retrasar el tratamiento es costoso

Hablemos de dinero. El hecho es que algunas personas se saltan las visitas dentales porque no quieren gastar el dinero en chequeos regulares. Para cuando van a ver al dentista, ya no están viendo una factura modesta para una limpieza, sino algo mucho más grande. Tratamientos como coronas, endodoncias, implantes y cirugía oral pueden costar varios miles de dólares y, a menudo, no están totalmente cubiertos por un seguro.

Irónicamente, al omitir las visitas dentales anuales, no se ahorran dinero. Terminan gastando mucho, mucho más en el largo plazo.

Abrazar la idea de mayordomía (Buena Administración)

A menudo pensamos que la mayordomía está relacionada con un bien como una fortuna familiar o un pedazo de tierra valioso. Un buen administrador es aquel que cuida y protege ferozmente el activo.

¿Qué hay de aplicar esta misma filosofía a tus dientes? Cuando lo piensas de esta manera, ves que el parcho a corto plazo no tiene cabida aquí. La única solución es solucionar el problema principal o, idealmente, evitar ese problema en primer lugar.

Creo en soluciones a largo plazo. Si un paciente acude a mí con un problema dental, siempre lo alentaré a que lo reparen correctamente, en lugar de perder su tiempo y dinero en una solución a corto plazo. Deberías hacer esa misma elección. Se atenderá mejor al arreglarlo bien la primera vez.